Esta es la terapia más copiada de nuestro tiempo...
...y cómo saber si no es para ti.

Soy Jorge, psicólogo humanista.
Te cuento de qué va esta terapia.

Antes de que se pusiera de moda el mindfulness,
en esta terapia ya practicabas tu atención plena.

Antes de que la película “Del Revés” triunfara hablando de emociones,
en cada sesión ya trabajabas con tus sentimientos más profundos.

Antes de que se hablase de psicología en las redes sociales,
los psicólogos humanistas ya priorizaban crear una conexión auténtica contigo.

Por algo la terapia más copiada de nuestro tiempo,
es la terapia humanista.

Pero apuesto a que no sabes qué es esta terapia.

Igual hasta ni te interesa saberlo.

Y lo entiendo.
Porque si estás aquí,

casi seguro que lo que más te importa
es encontrar un psicólogo que comprenda cómo te sientes
y que entienda tu problema.

Por eso, no voy a darte una chapa teórica
sobre si voy a aplicar la terapia no-sé-qué y las técnicas de no-sé-cuántos.
Tampoco voy a decirte listas de síntomas que podrían parecerse (o no) a tu problema.

Eso no es lo que necesitas.
Y seamos honestos, a veces es hasta aburrido.

Lo que sí necesitas es una terapia que te sirva para tu problema.
Solo eso.
Todo eso.

Manos de Loto

Me llamo Jorge Gómez Felices y soy psicólogo humanista.

Quizá la terapia humanista sea para ti.
Quizá no.


Te va a tocar a ti decidirlo, usando tu criterio y tu experiencia.

Eso sí, yo quiero facilitarte todo lo posible esa decisión.

Por eso, he preparado una sencilla meditación de unos 10 minutos.
Sin rollos teóricos ni cosas complicadísimas.

Para que, literalmente ya,
puedas probar por ti mismo cómo es mi estilo de terapia.


Solo necesitas un rato de concentración,
y mi voz te guiará paso a paso.

¿Qué tienes que hacer para acceder a esta meditación?
Darme tu correo electrónico aquí:

Te llegará un email con el enlace de acceso a la meditación. Además, te mandaré 1 correo al día, durante 10 días. En cada uno recibirás al menos una psico-herramienta de valor como:
  • mini-ejercicios prácticos,
  • preguntas interesantes para que cultives tu mente,
  • estrategias que ya aplican mis pacientes para afrontar sus problemas,
  • historias para que veas cómo aplicar la terapia humanista a tu vida diaria.
Se leen en 3 minutos. Si te cansas, te puedes dar de baja en dos clicks.
Importante: en cada uno de mis correos ofrezco mis servicios como psicólogo humanista. Si esto te supone un problema, igual es mejor que no te suscribas.

Si no lo ves claro aún, déjame que te diga algo:
lo comprendo.

Probablemente no me conoces de nada,
y que sea psicólogo no significa que tengas que confiar ciegamente en mí.

Por eso, quiero explicarte para qué sirve esta meditación humanista,

y qué suele aportar a las personas que la escuchan.

Porque si entiendes esto,

sabrás qué esperar si empiezas terapia conmigo.

Pero antes, te hago una pregunta:

¿Sabes cuál es el gran problema que tienen casi todas las personas que buscan terapia?

No es la ansiedad.
Ni la depresión.
Ni la baja autoestima.

Es algo muy importante que te amarga mucho la vida...
Hasta que lo identificas.

El gran problema es... Tener un fuerte conflicto interno en tu mente.

Una parte de tu mente te dice todo lo que deberías hacer y cambiar.
Mientras que la otra parte te dice que no puedes y te paraliza.
Y lo peor es que esas dos partes se llevan a matar.
Todo el rato. Todos los días. Sin parar.

Si no tienes claro si esto te pasa a ti,
Te cuento algo que igual te ayuda.

Muchas veces no somos del todo conscientes de este conflicto interno.

Pero sí te das cuenta de que sientes cosas como...

angustia, inseguridad, miedo...
vergüenza, tristeza, culpa...
Prácticamente cada día.

Esos sentimientos tan dolorosos,
son como el humo que vemos de lejos cuando un bosque se quema:
aunque no sepas dónde, sabes que el fuego está ahí.

Y si solo te centras en el humo,
pero no afrontas el conflicto que tienes dentro...
Tu mente nunca va a estar tranquila y sana.

Vale pero, ¿cómo se soluciona ese fuerte conflicto interior?

Pues haciendo una tregua entre las dos partes de tu mente.

Lo que pasa que, como en cualquier guerra...
Es muy difícil que los bandos enfrentados se sienten a dialogar.

Pues esta meditación humanista sirve justo para eso.

Te ayuda a hacer una tregua en tu mente.
Sin tener que obligarte a nada,
para que ni te bloquees ni te paralices.

Está diseñada para que dediques 10 minutos
a parar y escucharte de verdad,
sin pelearte contra ti mismo.

En esta meditación aprenderás:

✅ Tres recomendaciones (te las digo al inicio),
para que sepas cómo prepararte y qué hacer durante meditación.

✅ Un truco para evitar que tu mente se bloquee o se paralice.
Lo he aplicado varias veces en consulta con pacientes
cuando sienten emociones que les agobian mucho.

✅ Un método para relajar tu cuerpo y tu mente,
tan sencillo que igual te sorprende.
Te guiaré paso a paso.
Empieza en el minuto 1:49.

✅ Una frase paradójica que, sin que tengas que cambiar nada,
consigue que notes cambios en cómo te sientes.
Te la repetiré varias veces durante la meditación.

✅ Una pregunta muy simple pero que casi nunca nos la tomamos en serio.
Te servirá para identificar sentimientos difíciles de poner en palabras.
Te la digo en el minuto 7:40.

✅ Unas pistas muy concretas para que detectes cómo te sientes realmente, más allá de tus emociones a nivel superficial.

✅ Una forma de aplicar lo que hayas aprendido,
para que saques beneficios prácticos para tu vida diaria.
Te lo contaré al final de la meditación.

Si te gusta el valor que hay en todo esto,
te invito a probar esta meditación hoy mismo.

También puedes meterte a redes sociales,
y echar ahí los 10 minutos que estarías con la meditación.
Cuida de tu mente como tú prefieras.

Hagas lo que hagas,

te mando un saludo con cariño

¿Quieres tu acceso a la meditación humanista?
Pues te la enviaré al correo electrónico que pongas aquí:

Te llegará un email con el enlace de acceso a la meditación.
Además, te mandaré 1 correo al día, durante 10 días.
En cada uno recibirás al menos una psico-herramienta de valor como:
  • mini-ejercicios prácticos,
  • preguntas interesantes para que cultives tu mente,
  • estrategias que ya aplican mis pacientes para afrontar sus problemas,
  • historias para que veas cómo aplicar la terapia humanista a tu vida diaria.
Se leen en 3 minutos.
Si te cansas, te puedes dar de baja en dos clicks.
Importante: en cada uno de mis correos ofrezco mis servicios como psicólogo humanista.
Si esto te supone un problema, igual es mejor que no te suscribas.

Testimonios

Voy a dejarte tres testimonios de pacientes reales.
Verás que cada uno tiene su propia manera de vivirlo.

Importante: todos los datos personales los he cambiado (La confidencialidad es sagrada)

“Conocí a Jorge en un momento vital donde emocionalmente, estaba desbordada. Mis pensamientos anárquicos, no tenían pausa. Me sentía agotada, apática, incomprendida... Por ende, sola. Yo describía esta situación como: “Una niebla muy espesa que no tenía fin y no había camino a seguir.

Jorge no sólo me entendió, sino que, muchas veces estuvo en mi mente. Me ayudó a desanudar mis sentimientos y me guió a través de la niebla emocional que cubría mi vida. Siempre agradeceré todo su esfuerzo, tan humano como profesional en cada sesión y las enseñanzas impartidas para poder auto-ayudar a mi yo futuro”.

“Cuando empecé la terapia, mi mente era un caos. Tenía mil ideas desordenadas que no me dejaban avanzar y que me costaba entender. Jorge me ha ayudado a comprenderme mejor y a encontrar un apoyo en mí mismo que antes no sabía darme. Había probado terapia con otros profesionales antes, pero nada se compara con esta experiencia.

Con Jorge siento una conexión real, tiene la capacidad de conectar con mi interior y trabajar desde ahí, siempre con total sinceridad. Desde el primer momento, transmite pasión por su profesión, y eso se refleja en cada sesión.

Si estás leyendo esto y te planteas empezar terapia, te animo a darte una oportunidad con un verdadero profesional. La diferencia que puede marcar alguien tan comprometido y apasionado por su trabajo es enorme”.

“No había ido nunca a terapia porque sentía que le haría perder el tiempo a la persona que me atendiese. Por suerte esa persona resultó ser Jorge, y me ayudó sorprendentemente rápido a pasar de un lugar lleno de culpa, dolor y represión a otro de perdón, libertad y seguridad.

Muy al principio me señaló que veía en mí picos emocionales muy intensos, y me sorprendió esa observación, porque creía que esa era la única manera que existía de funcionar.

Recientemente me encontré experimentando algunos altibajos, y me di cuenta de que sin casi advertirlo la inestabilidad se había convertido en la excepción. Al fin soy capaz de gestionar la inestabilidad en vez dejar que me consuma”.

Si has conectado,

te cuento más en detalle si pinchas abajo: